
Estar enamorado es un estado emocional maravilloso que aunque a veces acabe en decepción no podemos dejar de vivir.
Cuando se está enamorado se tiende a idealizar a la otra persona magnificando cualquier cualidad que tenga e incluso hablando de sus “defectos” con cariño pues hasta éstos no nos parecen tales si no también virtudes ya que pertenecen a nuestro idolatrado.
Es fácil confundir cuando se está realmente enamorado ya que al inicio las sensaciones pueden ser fuertes sin ser necesariamente un enamoramiento real. Por ejemplo: Hay veces que un obstáculo impide consumar la unión (uno de los dos está casado, no se es correspondido, etc…) lo que hace que convirtamos ese imposible en un sueño que hay que alcanzar a toda costa. Normalmente el amor se termina cuando se logra el objetivo pues la realidad no se ajusta a nuestra imaginación.
Si se acaba de terminar una relación y se inicia rápidamente otra para paliar el dolor de la anterior pérdida es muy posible que la relación fracase ya que cuando somos vulnerables nos aferramos a lo que sea que calme nuestro sufrimiento para después darnos cuenta, cuando nos hemos recuperado, que no estábamos realmente enamorados.
Cuando se está realmente enamorado muchas veces se llega al amor. El amor maduro y profundo de cuando después de desmitificar al otro se le ve como a alguien real, de carne y hueso, con sus defectos y virtudes. Aquà es donde empieza el trabajo: Hay que regar ese amor dÃa a dÃa con pequeños detalles, respeto, dando lugar al otro a desarrollarse como persona para poder asà llegar a la felicidad individual y conjunta. Muchas parejas llegada esta fase de asentamiento y rutina fracasan en su relación. El hastÃo llena sus corazones y lo que antes veÃan adorable en el otro se convierte en manÃa. Por ello hay que mantener la ilusión, tanto en la otra persona como en uno mismo y valorar lo que se tiene, siempre y cuando nos produzca felicidad.
Tags: enamoramiento, idealizar
Recomendar
No hay artÃculos relacionados.

















